

Manual de un estratega
Un manual para entender con 3 sencillas fases los frenos invisibles que anulan tu dominio del tiempo y son la razón por la que sigues atrapado en la urgencia, sin poder desconectar y aplicando sistemas que a ti no te funcionan; en lugar de estar alcanzando tus objetivos con un discurso interno a la altura, estrategia y una hoja de ruta clara y bien definida.
Por Jorge G. Blázquez (@jorgeg.blazquez)
¿Quieres dejar de recurrir a los sistemas “milagrosos” de otros, dominar tu tiempo y trabajar sin pensar en que la próxima tarea te está acechando?
He tenido el privilegio de formar y ayudar a decenas de personas en diferentes etapas profesionales de mi vida y en todos ellos se repite un patrón común:
Son increíblemente buenos en lo que hacen, pero se pasan el tiempo viviendo en la urgencia, escuchando podcast inspiradores o aplicando sistemas “infalibles”que por más trabajo que les dedican, no acaban de acercarles a conseguir sus objetivos.
Después de hacerlo, concentran su trabajo en validar e implementar, hasta que finalmente, obtienen ciertos resultados. Aunque a veces, ni eso. Y si lo consiguen, no tienen el tiempo para celebrarlo porque la multitarea, el estrés y su diálogo interno se lo impiden.
Pero, a pesar de todo el tiempo y energía que invierten para lograrlo, sus frases estrella siguen siendo: “No me da la vida”, “No puedo llegar a todo”, “Esto es urgente” o “Ya lo haré cuando tenga tiempo”.
Por eso, si estás aquí es porque sabes que, a pesar de tu éxito, de tu capacidad de trabajo y de tu inteligencia, te encuentras ante un techo invisible que no sabes abrir para que vuelva a entrar el aire y tienes la sensación de que el reloj de arena se está agotando constantemente. Sin embargo, no se trata de falta de capacidad sino de claridad y de estrategia. Y el mero hecho de que estés leyendo esto, demuestra tu compromiso de querer cambiarlo. Porque afortunadamente, como dice un proverbio taoísta que me encanta: “Incluso un camino de mil ri (4 mil Km) comienza con un solo paso".
Y para ello he preparado un recorrido de 3 sencillas fases que a mis clientes les ha permitido obtener los resultados que deseaban:
#1. Lo primero es empezar
Probablemente, hayas caído en la trampa de creer que trabajar más es avanzar más o de que aplicar los sistemas “infalibles” de otros una y otra vez era el mejor método para obtener los resultados que esperabas.
Pero este manual no es un "sistema milagroso" ni una lista de tareas más. No es un guion para personas que necesitan “ser salvadas”. Es una invitación a la reflexión para personas que quieran detener ese reloj de arena a punto de agotarse y diseñar con claridad, precisión y disciplina la estrategia que te devolverá el control.
Cuando te das cuenta de que utilizar sistemas “prefabricados” que funcionaron para otros, defendidos por el gurú de turno o el podcast de moda, no hacen otra cosa que posponer lo que es importante para ti, generando roces entre lo que “supuestamente deberías hacer” y lo que realmente quieres, descubres que las listas de tareas, post-its y grupos de WhatsApp contigo mismo llenos de ideas que no acabas de poder implementar terminan por ser símplemente ruido.
Confundir lo urgente con lo importante, vivir apagando fuegos y sentirte abrumado por abordar los proyectos grandes, al final del día te lleva a preguntarte: "Realmente, ¿para qué quiero yo esto?”
Y es que, la verdad incómoda que poca gente quiere descubrir es que difícilmente se puede escalar una empresa o liderar un equipo de forma sostenible en el tiempo sin antes crecer internamente, porque un negocio o una carrera profesional no progresará más allá de dónde la propia conciencia y sus limitaciones se asienten.
#2. Lo externo responde a lo interno
Otra idea que despierta hasta a la persona más comprometida, es que la motivación, (que ya la tienes o sabes cómo encontrar), no te acaba de permitir pasar del caos al control. La conciencia y la estrategia, sí.
Es más, lo que me encuentro frecuentemente, en personas y clientes que saben lo que quieren pero desconocen cómo lograrlo o no tienen claro el camino a seguir, es que sienten que la alta autoexigencia que les ha conducido al éxito en el pasado, ahora es la que les está frenando; generando bloqueos y convirtiéndose en su propio techo de cristal. Miden su éxito por las horas trabajadas y su esfuerzo, sienten que el estrés pasa más tiempo con ellos del que les gustaría reconocer, se hablan a sí mismos de formas que a nadie más le permitirían y confunden la falta de tiempo con la falta de foco estratégico.
Por eso, cuando te centras en “cumplir y tachar tareas pequeñas" porque “estás cansado o no sabes cómo abordar la siguiente tarea grande” o sencillamente te distraes en redes sociales, escroleando o charlando con tu equipo, tu cerebro busca la gratificación instantánea y dedica un esfuerzo constante a tomar decisiones para luego volver a la acción con frustración y acción desorganizada. Y eso te agota.
Mientras tanto, tu visión a largo plazo se queda sin un plan de acción claro y bien definido. Y esto no solo te afecta a ti, sino que la falta de alineamiento acaba afectándote en cosas como que tu equipo sienta que tu feedback son símplemente críticas o que tu pareja perciba tu ausencia mental aunque estés físicamente presente; porque la falta de estrategia genera justamente que las ideas y proyectos queden vagando en tu mente sin una hoja de ruta clara que te permita desconectar, proyectar en la distancia y distinguir perfectamente entre tu misión, visión y legado.
#3. Implementar una estrategia personalizada y elevar tu nivel de conciencia
Si en lugar de replicar fórmulas mágicas, trabajas tu diálogo interno y construyes tu propia estrategia, alineando lo que piensas y dices con lo que haces, tu realidad cambia por completo en cosas como:
Entrenar la capacidad de definir qué quieres conseguir realmente.
Eliminar creencias limitantes y falsas urgencias.
Crear indicadores de logro que funcionen.
Reconocer tus áreas de mejora.
Convertirte en el protagonista de tu propia vida.
Gestionar tu tiempo.
Reconocer tus valores.
Entender cuál es el motor por el que haces verdaramente las cosas.
Y vivir con coherencia.
De este modo, cuando implementas tu propia estrategia y elevas tu nivel de conciencia, dejas de ser el bombero de tus proyectos y te conviertes en el arquitecto que los construye.
Sientes que eres productivo y avanzas con precisión cada día.
Tienes control sobre tu tiempo y disfrutas de su calidad.
Dispones de una ruta clara e indicadores que te permiten navegar y realizar los ajustes necesarios con precisión.
Retienes el talento porque comprendes las necesidades de tu equipo.
Lideras con claridad y propósito.
Gestionas tu diálogo interno para potenciarte en vez de para castigarte.
Sabes cómo abordar las tareas y en qué orden.
Consigues desconectar sabiendo los pasos y recursos necesarios para alcanzar tu próximo objetivo.
#Y ahora, ¿qué más?
Si estás listo para dejar de mirar el reloj con angustia y empezar a usar el tiempo como el recurso estratégico que es, el siguiente paso no es "intentarlo".
El siguiente paso es decidir:
Decidir que la urgencia ya no marcará tus días.
Decidir que tu estrategia vale más que la táctica de moda.
Decidir centrarte en lo que de verdad es importante.
Decidir recorrer un camino con alguien que sepa que eres la persona más especialista en tu propia vida y tu
trabajo. Y te permita, desde ahí, tomar mejores decisiones alineadas con lo que verdaderamente quieres.
Porque, a veces, cuesta saber qué escoger en un mercado lleno de coaches y mentores que te dicen "tú puedes con todo", te guían paso a paso generando dependencia, aconsejan según su juicio y dan atractivos guiones con tareas que nunca acabas de completar.
Pero, yo no hago eso.
Yo ayudo a líderes y emprendedores a definir e implementar estrategias para alcanzar sus objetivos con sesiones semanales personalizadas que les permitan tener control sobre sus horas, minutos y segundos para centrarse en lo que de verdad es importante. Sin tener que hacer revisiones diarias ni perder el tiempo con los sistemas “milagrosos” de otros.📈
Mi objetivo no es que dependas de mí, sino que desarrolles la autosuficiencia para navegar tu propia nave. Mis servicios son diferentes a la consultoría, mentoría o terapia.
Lo que sí haremos será trabajar en un proceso de acompañamiento profesional, en el que por medio de una pulida metodología, te ayudaré a alcanzar tus metas y desarrollarte internamente para que logres ver con nitidez cada paso y cada solución a tus desafíos; generando determinación, que tomes mejores decisiones y que sepas definir e implementar un plan de acción estratégico. Esta vez sí, alineado con lo que para ti es importante y reconociéndote como la persona experta en tu vida y profesión.
De este modo, cuando tu proceso de coaching concluya, sentirás que has desarrollado tu potencial, la inversión realizada triplica los resultados obtenidos y que dispones de las herramientas y habilidades necesarias para alcanzar tus metas. Tanto ahora como en tu futura trayectoria personal y profesional.
Por eso mis clientes dicen que cuando trabajan conmigo:
Soy retador, directo, respetuoso y profesional.
Creo espacios de seguridad y confianza.
Mi método genera claridad y mejora personal.
Soy capaz de ver hasta los detalles más invisibles para poder reflejártelos y generar conciencia.
Y uso preguntas clave, potentes y expansivas para que encuentres tu propio camino.
Porque no trabajo para rescatarte sino para equiparte.
¿Estás listo para tomar el control y convertirte en el estratega de tu vida?
Aunque antes, déjame decirte que el 99,9% de las personas que lean esto no harán nada al respecto.
Seguirán siendo esclavos de su propio tiempo, confundiendo cómo priorizar unas tareas sobre otras, trabajando sin estrategia, sintiendo que viven en la urgencia y copiando sistemas “milagrosos” que no priorizan lo que para ellos es importante.
Sin embargo, hay un 0,1% que sabe que cambiar estas cosas puede marcar un antes y un después en su forma de emprender y liderar.
Para este tipo de personas, existen 2 caminos:
Puedes hacerlo por tu cuenta y estoy 100% convencido de que lo lograrás después de haberlo entendido; porque sé que eres el tipo de persona que busca la manera de conseguir lo que quiere y trabaja por lograrlo.
O puedes ahorrar tiempo y energía con mis sesiones de coaching personalizadas para alcanzar tus objetivos y generar una hoja de ruta que te permita saber cómo abordar con claridad todos y cada uno de los desafíos que se plantean entre tu situación actual y tu futuro deseado. Esta vez sí, con estrategia y en coherencia contigo.
Por muchos éxitos, solo o acompañado,
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